Nos encontramos con unas de las obras que reconstruyó Rafael Jiménez hace unos veranos y donde la ha querido disminuir en tamaño casi 600 veces mas pequeña que la original.
Es una obra la cual el artista la ha querido llevar a su terreno de distintas maneras como por ejemplo las veladuras del cielo que envuelve a la obra en un aroma enriquecedor junto a unos colores mas vivos si bajamos poco a poco la vista hasta llegar al pueblo, es como si cada pigmento quisieran salir de la obra. Desde los dos manzanos situados a la derecha hacia abajo podemos apreciar como las pitas juegan entre si y como han sido moldeada poco a poco por las precisas pinceladas gracias a que todos los cuadros de la edición IMINI están construidos con lupas de alta resolución aparte se le suma una precisión optima y ponerle mucho cariño. La firma en todas las ediciones se ha querido que se notase lo mínimamente posible para que no haya contaminación visual en las obras.
•Estamos junto a una obra que comprarte camino con la naik y cubista. es una obra la cual se a querido trasmitir un aroma renovado el cual sea mas atractivo. El alto contraste como la sencillez de su montaje la hace una obra muy vistosa desde cualquier punto.

Barnizado con 4 capas de barniz brillante Titan.

TAMAÑO DE LA OBRA: 8,5X17CM

Materiales utilizados: